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Creadores del sistema Unix.



>Las Guerras de los Browsers
  Crónicas de guerra acerca del navegador más rápido y más apañao del mundo.

  Desde hace años reina la guerra de los browsers. Las batallas libradas parecen directamente sacadas de Homero. Rodeadas de propaganda agresiva, sembradas de duelos a muerte y en nombre de un futuro mejor, las marcas se libran combate en el cyberterreno de las redes.

  En lo que va de decenio, o sea, entre 1997 y 2007, podemos presentar unas crónicas de guerra en el que los principales beligerantes han cambiado varias veces. Demostraremos como solo tres de ellos estaban, están y probablemente estarán en las próximas contiendas.

  En los primeros tiempos de la guerra fría cibernética, recién acabada la proto historia telemática, estaban Mosaic, Netscape y Lynx. El veterano Mosaic conocía sus últimos años de gloria. En aquella lejana época, se enfrentaba con Netscape y Lynx, los cuales representaban la gran mayoría de usuarios. Entre 97 y 99, el advenimiento de una nueva nación acabó con todos: llegaba Internet Explorer. Microsoft empezó tarde la pelea, en 1995, es decir dos años después de Lynx y Mosaic, pero necesitó muy poco para copar el mercado y relegar los adversarios a meros presos políticos.

  La relación que nos deja la Primera Gran Guerra de los Browsers es la de la dominación de Microsoft: Windows llegaba con Internet Explorer, y como casi todo el mundo instalaba Windows en esas fecha, ése fue el navegador que ganó todas las batallas. La razón de principal de su superioridad era el marketing.

  En los años posteriores a la Primera Guerra de los Browsers, vimos como las naciones derrotadas volvieron a reunir fuerzas y esperanzas, hasta plantarle cara al vencedor. En 1998, Nestcape decidió abrir el código de su navegador a la comunidad y el mundo libre volvió a sonreír. Como todos los actos de resistencia, los inicios fueron duros. Primero tuvimos el Netscape Communicator 5.0, luego vino Mozilla, el dragón rojo risueño que iba a enfrentarse con las tropas de Bill. Eran momentos heroicos; llegaba la Segunda Guerra de los Browsers.

  La Segunda Guerra es más bien una guerra de guerrillas. Los nacimientos de Opera y Mozilla dieron esperanzas en la comunidad, el pensamiento único perdía adeptos. Se empezaron a crear una multitud de resistencias, las webs de descargas proponían decenas de pequeños navegadores. Cada rincón del universo telemático producía código para surfear sin usar el Explorer de Microsoft, aún todopoderoso. Netscape daba sus últimos coletazos de animal pesado. Fue cuando Opera llegó a la primera línea del Frente, con audacia y un mensaje que nadie ha podido desmentir hasta hoy: "Opera es el navegador más rápido en la tierra".

  Opera es gratuito y sus prestaciones siguen estando por encima de cualquier otro gran navegador. Destaca su navegación por pestañas, fue uno de los primeros en tenerlo. La capacidad de empezar a cargar archivos antes de darles un nombre para guardarlos es una gran idea. La navegación entre pestañas y la presentación de "thumbnails" de páginas es una baza para ir rápido. Pero entre todas las funciones que propone, para mí la más representativa es la navegación con movimientos de ratón. Poder avanzar, retroceder, abrir una página, duplicarla, cierrarla y otras muchas opciones realizando sólo un movimiento rápido con el ratón marca la diferencia.

  También (me) resulta de gran utilidad los diferentes modos de rendering, la capacidad de pintar parte del código, la supresión de los errores de post, las existencia de sesiones (Una maravilla: tener 50 pestañas abiertas y guardar la sesión para seguir en otro momento. Eso debería ser una función básica de cualquier navegador). El poder deshacer acciones con Control+Z (Un truco genial cuando cierras una ventana por error), y claro, la gran velocidad a la que se pintan las páginas dejan atrás a todos los competidores.

  Hoy presenciamos el final de la hegemonía de Internet Explorer. Desde que el Tribunal Russel (:-) obligó a segregar el Explorer de Windows, las cosas han cambiado. Aunque Microsoft siga siendo el más popular para el gran público, su navegador tiene plomo en el ala. Vivimos el advenimiento del Reino del hijo de Mozilla y nieto de Netscape, respetable descendiente de una larga filiación de guerreros. Existen a su favor argumentos de peso: es gratuito, sencillo y no explota. Para acometer su coronamiento, la resistencia preparó el terreno con campañas de información, la más conocida siendo ExplorerDestroyer.com: "Vemos que usas Internet Explorer. Prueba Firefox, te gustará".

  Parece ser que la Tercera Guerra de los Browsers aún no está servida, pero ya podemos augurar cuales serán (parte de) los contendientes. Microsoft será el combatiente anticuado, parecido a la Francia de 1870 atacada por la moderna Prusia. Firefox seguirá representando a la Comunidad de Bien Pensantes, como la ONU antes de la Guerra del Golfo. Lynx será lo mejor en modo texto: siempre lo ha sido y nadie contesta su poder, como el ejército chino en Asia, pues ni Estados Unidos se atrevería a atacarle. Habrá también multitudes de pequeños rebeldes descontrolados, como tantos Bin Laden de pacotilla. Y la Verdadera Esperanza la llevará Opera, siempre más moderno, más abierto, más rápido. Hombre libre, acuérdate: "Opera es el navegador más rápido en la tierra".




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Primera publicación: 26 de Mayo del 2007. Última actualización: 26 de Mayo del 2007
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