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"Aquí jamás entréis, hipócritas, necios,
Viejos fariseos, fingidos míseros,
Farsantes, papanatas más que los godos
Y ostrogodos, precursores de los magotos,
Petates, santurrones, camanduleros con pantuflas, indigentes arropados con pieles,
Frayles licenciosos y gorrones,
Befados, engreídos, camorristas;
Idos a otra parte a vender vuestros abusos."

François Rabelais - 1484-1533
Frontispicio de la abadía utópica de Thelema


>De lo políticamente correcto y la literatura erótica de hace quinientos años

Acerca de nuestra época
  Vivimos supuestamente en una época moderna que erradicó todos los grandes tabúes. Hoy creemos que, tras una larga noche de intolerancia e oscurantismo que duró hasta los años 60 y 70, por fin llegó la luz liberadora. Nos parece a todos vivir en una era de gran liberación y máxima libertad; nadamos en la Justa Luz, en la Verdad Máxima. Juramos que nuestra cultura occidental es la más abierta y somos muy críticos con otras sociedades que nos parecen retrógradas, anticuadas y castradoras. Estamos convencidos de haber alcanzado la cúspide de la emancipación intelectual, más que ninguna otra civilización o pueblo.

  Creo sin embargo que valoramos muy mal nuestro presente: nunca se había extendido tanto el "políticamente correcto", esta manera deletérea de hablar sin decir las cosas, el colmo de la hipocresía, de la mortificación. Oír todavía en España que se hablan de "las vergüenzas", para aludir al sexo, o llamar "películas para adultos" lo que en realidad son películas pornográficas, da una buena idea de la máxima mentira socio-moral en la que nadamos. Al fin y al cabo, la generación de mis padres es diez veces más abierta que la mía. Mi vecina, que es muy feminista (su marido más todavía), sigue creyendo en la igualdad de los sexos, cuando mi abuela ya militaba, y con razón, por la diferencia de éstos.

  No nos engañemos: esas recién llegadas asociaciones que florecen por ambos lados del atlántico reivindicando la virginidad como un bien superior no han bebido de los liberadores y promiscuos años 60 o 70. Son el fruto directo de una sociedad promovida por una cultura puritana que nos rodea y nos anestesia. Las películas norteamericanas, nuestro credo social, transmiten imágenes muy alejadas de las de Buñuel. El cine de hace 50 años hablaba de temáticas que hoy se han vuelto casi prohibidas, de mal gusto.

Mi elección
  Para contrarrestar estos efectos, presento unas traducciones rápidas y sin pretensiones de textos muy liberados, del siglo XVI y XVII, pues parece que desde el año 1.500 hemos ido marcha atrás(1). También es verdad que algunos de estos poetas murieron por lo que escribían, pero no es menos verdad que se siguen apedreando mujeres y hombres en algunos países por tener relaciones sexuales ociosas fuera del matrimonio o del orden en vigor.

  He elegido a conciencia textos fuertes, donde los poetas no se cortaron con las imágenes. Creo que en más de un caso, no solo nos reiremos, sino que también nos sorprenderemos un poco. Son textos de autores franceses que no encontraba traducidos. No está demás mencionar la abundante y a veces osadísima literatura erótica española, desde Melchor de la Serna, Góngora, Quevedo, pasando por La (tremenda) Celestina y hasta los más modernos, como Cortázar con este increíble texto o el atrevidísimo Pablo Juan Gutiérrez(2).

  El interés de estas traducciones no reside en su sensualidad o pornografía, sino en el hecho de que, bien entrado el siglo XXI, aún no se hayan difundido. La literatura francesa es una de las más traducidas del mundo, y las traducciones hacia el Español son multitud. Sin embargo, los textos inconvenientes y osados de autores tan destacados como Clément Marot no se encuentran apenas en las antologías. La intolerancia no tiene límites. Me parecía urgente rendir homenaje a estos autores clásicos que jugaron con su vida y libertad, y a veces la perdieron, por escribir sin tapujos.

De más cerca
  Basta con estudiar el primer párrafo del primer poema que presento aquí para ver a donde vamos. Le Petit da el tono con comparaciones muy osadas. En el primer verso, se remite a Príapo, un dios griego con el falo erecto, y a Baco, el dios del vino; recordemos que en esta época se solían empezar los textos líricos con menciones a dios(3), o se usaba y abusaba de divinas referencias. Es muy atrevido por su parte, casi suicidario, remitirse a estos dioses lujuriosos. En el segundo verso, con los "oficiales" y las "nocturnas patrullas", habla de sus héroes libidinosos como si fueran militares, una nueva mueca hacia un estamento sagrado, el Ejército. En el tercer verso, califica a los "enfundadores de inagotables cojones", con el adjetivo "venerables", es decir "dignos de veneración", aludiendo de nuevo a una religión de la lujuria. Finalmente, ataca el único estamento que le queda, la familia, homenajeando a los que ponen cuernos a sus congéneres, calificándoles de "expertos", y reforzando la idea con "artesanos", es decir especialistas de un arte manual.

  Le Petit ha necesitado un solo cuarteto para reducir en cenizas la imagen de dios, la del ejército y la de la familia. Aunque el texto parezca solo erótico y burlón, sería difícil destruir más instituciones más sagradas en menos líneas. Como podemos imaginar, el final es de la misma calaña: se mofa del infierno y de la ley divina para echarse deliberadamente al vicio. Le Petit fue condenado a ser primero ahorcado; su cadaver fue luego quemado en la plaza de Grève en París. Su editor fue azotado. Aún hoy sus textos se publican poco, si no es en ediciones para eruditos. La mayor parte de las antologías poéticas para el gran público eluden un autor tan iconoclasta.

El pecado
  Quiero subrayar en Le Petit la increíble costumbre que aparece a veces al final de sus poemas: un paralelismo entre el gozo terrenal y el castigo seguro aunque lejano que nos reserva el cielo. Mi amigo Le Petit fue uno de los primeros en criticar tan directamente la idea de pecado. El pecado es aquello que nos lleva de cabeza al infierno desde el nacimiento, y más aún si saboreamos las delicias que nos reserva la vida preparada aquí abajo por los dioses. Deja más claro que nadie en su época, y en la nuestra, la oposición entre un mundo del que queremos gozar naturalmente pero que la sociedad y la iglesia nos prohíben so pena de infinitos dolores que sufriremos en las llamas infernales.

  Ésa es la razón por la que Le Petit eligió a conciencia las temáticas más duras, más molestas, las que más chirrían, las que más contradicen nuestras educaciones. Primero para hacernos reir y sobrecogernos, luego para llevarnos a cuestionar nuestras ideas establecidas y recordarnos que cada sociedad y cada país tiene unas costumbres que pueden parecer aceptables o detestables en otro lugar y otro momento.

Gracias, censores, y ¡Viva Rabelais!
  No dudo un instante que estos poemas llevarán a algunos a borrar toda reseña a mi publicación. Será un placer para mí no contar a tales puritanos entre mis lectores. ¡Viva Rabelais!

  Nota: las siguientes traducciones se han llevado a cabo únicamente para transmitir el contenido, la semántica; no hay ningún intento literario, los versos son irregulares y no siguen la métrica oficial. Agradezco que me enviéis vuestras traducciones, correcciones, críticas o puntos de vista.


Sobre mi libro

Cortesanos de Príapo y del padre Baco
Vigorosos oficiales de las nocturnas patrullas
Venerables enfundadores de inagotables cojones
Expertos desvirgadores, artesanos de cornudos

Y vosotras, fulanas de perros, culos invictos,
Que con nuestras vergas hacéis ruecas
Damas del Putanismo, agradables gárgolas,
Vosotros, viles empaladores y calzadores de culos,

Acudid todos al burdel de estas musas lúbricas.
El Espíritu, que saca placer con los discursos satíricos
Descargará sin duda al oír estos acordes.

Este libro florecerá sin temor a las llamas:
Aquí sufrimos sangre por el placer de los cuerpos,
Y ya sufriremos por el placer de las almas.


Claude Lepetit (1638?-1662)
Traducido en 1999 con la ayuda de Olga Angulo.
Sur mon livre sonnet

Courtisans de Priape et du père Bacchus,
Vigoureux officiers des nocturnes patrouilles,
Venerables fouteux d’inépuisables couilles,
Experts depuceleurs, artisans de cocus;

Et vous garces à chiens, croupions invaincus,
Qui de nos braquemards vous faites des quenouilles,
Dames du Putanisme, agreables gargouilles,
Vous, lâches empaleurs et chaussonneurs de cus;

Venez tous au bordel des ces muses lubriques :
L’esprit, qui prend plaisir aux discours satyriques,
Deschargera sans doute, entendant ces accords,
Ce livre fleurira sans redonner les flammes:
On souffle icy des lieux pour le plaisir des corps,

On en souffrira bien pour le plaisir des âmes

Claude Le Petit



El burdel de las musas

Todo se abate ahora sobre Permese
Y las niñatas de Helicón
Reciben tanto por el coño
Como por el culo,
Foebus incluso las mete por nada,
Por prudencia, para que su bien

No entre en familias ajenas,
Nos guarde Dios de juzgarlo mal,
Pues quien se la metió a sus hijas,
Bien se la puede meter a su caballo.
Pegaso tiene una hermosa crin,
Está bien hecho y membrado,
Tiene los huevos bien llenos,
Dura y ancha lleva la grupa.
No considero en este cálculo

Ni el interés del coño ni el del culo,
Ni el de la puta ni el del pasivo,
Pero creo que hay más daño
En meter a nueve hermanas en pleno trabajo
Que de cabalgar un caballo.

Claude Le Petit - (1657)
Le bordel des muses

Tout fout maintenant sur Permesse
Et les pucelles d'Helicon
S'en font donner dedans le con
Aussi bien que dessus la fesse,
Phoebus mesme les fout pour rien,
Par prudence afin que son bien

N'entre point en d'autres familles,
Dieu nous garde d'en juger mal,
Mais lorsqu'on a foutu ses filles,
On peut bien foutre son cheval.
Pégaze est de belle encolure,
Il est bien fait et bien fourny,
Il est de couillons bien muny,
Il a la croupe large et dure.
Je ne prends point dans ce calcul

L'interêt du con ny du cul,
De la putain ny du bardache,
Mais je croy qu'on fait plus de mal
De foutre neuf soeurs à la tâche
Que de chevaucher un cheval.

Claude Le Petit - (1657)



Rondalla del amante gozoso

Como un caballo se pule con las espuelas
Y el arenque se asa a la parrilla
Y engorda el gallo capón en la muda
Engordo yo y mi color muda,
Cuando mi pequeña me hace tilín
Y si acaso la ropa se quita
Enseñando una teta más redonda que cañica
Tengo yo un potro que se yergue y patalea
Como un caballo.

Él le relincha, yo la tomo y la arraso
Enseñándole, más gordo que un mazo
Ese morro más tieso que un palo
El corazón me late y le suda la frente
Y cuando ya está, al trote se la hinco,
Como un caballo.

Mellin de Saint Gellais (1500)
Rondeau de l'amant jouyssant

Comme un cheval se polit à l’estrille
Et comme on voit un hareng sur la grille,
Se revenir et un chapon en mue
Aussi j’engresse et ma couleur se mue
Quand ma mignonne avecques moy babille
Et s’il advient qu’elle se déshabille
Monstrant un sein aussi rond qu’une bille
J’ay un poulain qui se dresse et remue
Comme un cheval.

Il lui hannit, je la prens, et la pille
En luy monstrant aussi droit qu’une quille
Le museau gros comme un bout de massue.
Le cueuer m’en bat, et le front lui en sue
Puis quand c’est faict au trot je drille
Comme un cheval

Mellin de Saint Gellais (1500)



Décima

Un día que la Señora dormía
El Señor a su sirvienta pajeaba
Y ella, dale que le daba
Meneaba el culo de maravilla
Por lo cual la zorra muy orgullosa
Le dijo, Señor, por su fé

Quien mejor, de la Señora y yo, lo hace,
Tú mejor, dijo, sin duda
Claro dijo ella
Pues todo el mundo me lo dice

Mellin de Saint Gellais (1500)
Dixain

Ung jour que madame dormoit
Monsieur branloit sa chambrière,
Et elle qui la danse aymoit
Remuoit fort bien le derrière,
Dequoy la garce toute fierre,
Luy dict, monsieur, par votre foy,

Qui le faict mieulx, madame, ou moy,
C’est toy (dict-il), sans contredit,
Nenda (dict-elle), je le croy,
Car tout le monde me le dict

Mellin de Saint Gellais (1500)



  Este poema es de Clément Marot (1496-1544), uno de los mayores y más reconocidos poetas galos. Fue amigo y poeta favorito del rey Louis XII y conoció a François I, cuya hermana era su amiga y protectora. Estos grandes nombres no impidieron que ingresara repetidas veces en la cárcel y acabase su vida en el destierro. Marot, además de ferviente creyente y hombre de gran saber, era un libre pensador y un libertino.

Otra décima de Alix y Martín

Va un día Martín y atrapa a Alix,
Enseñándole su herramienta en alto
Y sin mediar palabra la quiere trabajar
Mas Alix le dice Ud. no me haría ultraje
Es demasiado gordo y largo utillaje
Entonces Martín le dice, pues en su raja

No lo meteré, y se la besa
Y solo una mitad le introduce
Ah dice Alix haciendo una mueca
Hínquela entera que no me muera.

Clément Marot (1543)
Aultre dixain d'Alix et de Martin

Ung jour Martin vint Alix empongner
En luy monstrant l’oustil en equipage
Et sans parler la voulut besongner
Mais Alix dict vous me feriez oultrage
Il est trop gros et long à l’advantage
Lors dict Martin tout en vostre fendasse

Ne le mettray adoncques il l’embrasse
Et seulement la moytie y transporte
Ha (dictAlix) en faisant la grimace
Mettez y tout aussi suisje bien morte

Clément Marot (1543)



  Terminamos con un poema del más reverenciado de los autores galos, Pierre de Ronsard: "Príncipe de los poetas y poeta de los príncipes", delicado creador de la "Mignonne...", iniciador de la corriente de "La Pléiade", uno de los autores más importantes y más románticos de la poesía francesa. Este erudito que ayudó a crear y asentar el francés moderno no dudó en escribir acerca de una temática que ocupa a la humanidad entera:

Los poetas lo contaron tan bien...

Los poetas lo contaron tan bien...

Te saludo, o rajita maravillosa,
Que entre esos flancos fulgura;
Te saludo, o bienaventurada puerta,
¡Que mi vida tan contenta vuelve!

Eres tú la que apaga el tormento
Del arquero volador que causaba mi desgracia;
Por haberte tenido solo cuatro noches
Ya noto en mí la fuerza más sosegada.

O diminuto agujero, lindo boquete, agujero peludo,
Con un vello suave y encrespado,
Que según su querer puede dominar a los más rebeldes:
Todos los verdes galanes deberían, para honrarte,
De rodillas venir a adorarte,
¡Blandiendo velas luminosas!

Pierre de Ronsard (1570)
Les poètes l'ont si bien dit...

Les poètes l'ont si bien dit...

Je te salue, Ô merveillette fente,
Qui vivement entre ces flancs reluis;
Je te salue, Ô bienheureux pertuis,
Qui rend ma vie heureusement contente!

C'est toi qui fais que plus ne me tourmente
L'archer volant qui causait mes ennuis;
T'ayant tenu seulement quatre nuits
Je sens sa force en moi déjà plus lente.

Ô petit trou, trou mignard, trou velu,
D'un poil folet mollement crespelu,
Qui à ton gré domptes les plus rebelles:
Tous vers galans devraient, pour t'honorer,
A beaux genoux te venir adorer,
Tenant au poing leurs flambantes chandelles!

Pierre de Ronsard (1570)



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Notas:
1: Si dejamos de lado la pornografía pura, pocas publicaciones se atreven con nuestra natural tendencia a las cosas del sexo y al sentido que tiene en la sociedad. Es importante saludar la web identidades.org, con numerosas traducciones y artículos que tratan de esta temática. Por ejemplo, acerca de Príapo.
2: Pablo Juan Gutiérrez es un autor cubano contemporáneo. Escribe novelas crudas y liberadoras, como "Animal Tropical".
3: Existen muchos ejemplos. Éste es uno antiguo, una Jarcha traducida por Menéndez Pidal:
  Vase de mí mi corazón
  ¡Oh Señor! ¿Acaso tornará?
  ¡Cuán extremo es mi dolor por el amado que está sufriendo!
  ¿Cuándo sanará?
Primera publicación: 23 de Julio del 2008. Última actualización: 27 de Julio del 2008
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